sábado, 28 de febrero de 2026

Top 5 mejores y peores del año 2025

Otro año, otra lista. La crisis de la narrativa en el cine contemporáneo se acrecienta mientras los conglomerados continúan con su puño de hierro estrangulando a cualquiera fuera de su juego y su sistema como se ha visto desde hace numerosas décadas ya sea por el acaparamiento de salas y espacios en cines comerciales y festivales galardonados (siendo estos la misma cosa hoy en día) mientras entregan no historias, locuras repletas de retórica, hipocresía y vacuidad estética (críticas recurrentes: ineptitud política y la muerte del découpage). El cine independiente (la “serie B” en específico), cada vez más desplazado hacia el nicho minoritario y espacios digitales, continúa viéndose mediante métodos de distribución realmente independientes por medio de compañías pequeñas que vierten sus películas en servicios de streaming gratuitos. Aquí el cine también delira en una no historia, pero es un delirio que desbarata y reorganiza el “lenguaje” y en donde aquella descomposición que se veía en Jess Franco, Ed Wood, Mark Region, Robert Gaffney, Donald G. Jackson, Ulli Lommel o David DeCoteau insólitamente/orgánicamente se vuelve el tema a tratar de manera casi general a partir de los años dos mil y dos mil diez, una desconfianza de cualquier sistema unificado y oficial capaz de transmitir significado o cuando menos una desconfianza de mantener un ilusionismo. Por otro lado, el modernismo continúa vigente en el cine vanguardista amateur que rechaza el posmodernismo y confía en la Historia (del cine), también sobrepasando la narrativa convencional. La crítica oficialista, como siempre, ignora estos dos últimos campos hasta incluso negarlos. 

Aquí veremos un compendio de ejemplos en estos campos. Lista sujeta a cambios, pues puede que vea más del año pasado en los siguientes meses y reconsidere varias cosas con el tiempo.

Top 5 mejores:


5- Prompt (Full Moon Features) Dir. Charles Band


El film número 57 del veterano fantasioso Charles Band es un templado dizque-thriller softcore al estilo de la relegada Surrender Cinema que presenta la historia de una solitaria experta en computación y consejera de mercadotecnia cayendo bajo el hechizo de un atractivo varón digital deseado en sus mundos sintéticos de inteligencia artificial que utiliza para servicios de marketing sorpresivamente manifestándose en su pantalla y cuya obsesión es captada por la reposada cámara indagadora de lujuria como un dispositivo plasmador de la confusión erótica de (ir)realidades artificiales candentes por medio de sensaciones sexuales impulsivas, pulsiones que acaban convergiendo con su misterio de thriller concreto y aislado en un confluir inaudito de sucesos desarmadores y despojadores de avance, dirección e inmediatez argumental, en una sola secuencia alternando/contraponiendo imágenes reales y artificiales ocasionando disonancia disociativa pero en donde ambas partes (observador y observado) se miran y se obsesionan con deseo aferrado e ineluctable, solo para escépticamente revertir la operación y papeles entre la realidad material y la falsa realidad inmersiva digital. 

4- Robocidal (Polonia Brothers Entertainment) Dir. Mark Polonia


Película número 96 (aprox.) del cutreautor curtido Mark Polonia sobre un robot asesino que continúa con aquella ola de alucinación digital ubicua de sus últimos años, despoblada hasta el número mínimo de ingredientes, portadora de una desabrida imagen mecánica antiverosímil autoburlona que aplasta/altera lo material/vivo, compuesta como un flujo de riachuelo de imágenes digitalizadas-sintéticas y metraje de archivo unido de manera asociativa, una robotización interpretativa/dramática/argumental, desgastada de arriba y debajo de su edificio narrativo dando la sensación de que nunca comienza o termina. Prácticas como el falso raccord y la pantalla verde con estrechos primeros planos opresivos pasando a planos de mínima distancia focal deformadora ejemplifican la heterogeneidad de bricolaje artificial/alienador que brilla en esta cinta y en el trabajo post-John Polonia de Mark.  

3- Drakulon (Chris Alexander Films) Dir. Chris Alexander


Elusivo film 11 del cineasta/músico canadiense ex editor jefe de Fangoria Chris Alexander cuyo título alude al planeta natal de la vamp comiquera original Vampirella (creada por la trifecta Forrest J. Ackerman-Trina Robbins-Frank Frazetta) y baña al espectador en una vehemente alucinación pulsional de oquedad narrativa, al son de su zumbante música experimentalista sacada de su nuevo álbum homónimo, que concatena transmutaciones monocromáticas de excitación eufórica voraz en este delirio visualista repetitivo abierto a variaciones donde se dejan salir hipersensaciones incandescentes desaforadas en palpitante y vaporosa seducción de vampiras lesbianas fantasmales en una hipnótica travesía cuasiantirepresentacional espectral Jess Franquiana. 


2- Bikini Guillotine (CineRidge Entertainment) Dir. Jamie Grefe


Ecléctica película número 23 (aprox.), y posible obra maestra, del relativamente recién llegado Jamie Grefe basándose en ese armazón narrativo que es la trama-pretexto slasher conocida por todos se despliega una cantidad desmesurada de desorbitantes efectos y manipulaciones ópticas en forma de éxtasis-estasis eterna rota por jump-cuts aturdidores, fragmentaciones corporales y decapitaciones (por el encuadre de la cámara-guillotina), deformaciones líricas que tienen como materia estética esos personajes-objeto atrapados en repeticiones cíclicas (de acciones rodadas en tomas diferentes repetitivas aunque modificadas cual Buñuel precoz y repetición de montaje de la misma toma en puntos variados) aprovechando las oportunidades de repeticiones cíclicas interminables abiertas por el esquema argumental del slasher, en ralentizaciones/movimientos inversos anti-naturales, en prolongado enlentecimiento de tiempo-enigma transfigurado-etéreo exacerbado por manipulaciones de diálogo deliberadamente desechable fusionado con/disuelto con/alternando entre ruido de ambiente, silencio ominoso, eco onírico o vibrante música suave entrando todo en trance hipnagógico del mejor Jess Franco dosmilero de caspa y ensayo o el David DeCoteau digital.


1- Interactions: 24, 25, 26, 27 & 28 Dir. Fred Camper


Afortunadas, impenetrables y omnicomprensivas últimas partes en la serie iniciada en el 2023 Interactions del cineasta, teórico, analista y experimentalista de Chicago Fred Camper y su interacción con el entorno capturado en sus viajes por el mundo como si fueran Diarios, notas y esbozos, articulando pensamientos formales/temáticos que se hacen por yuxtaposición, inspección perceptual de figuras/entornos, contrastes, sondeando las superficies hasta penetrarlas, fragmentando el espacio/figura en cuadros en interacción continua por el montaje, unido todo esto a cuadrículas artísticas en su página web (“inmovilidad en película, movilidad en imágenes”) y capturando todas las Variaciones (de texturas, luminosas, angulares, de encuadres, etcétera) enseñándonos El acto de ver con los propios ojos.

Me dan ganas de poner: For Me Pour Either FPS (Jamie Daly), Love Hurts (Jamie Grefe), Chaînes Dorées (Flo Mavy), Ella McCay (James L. Brooks), Poraí (Gabriel Lizama /Liz Taylor), Desert Fiends (Shawn C. Phillips), Congregación (Gabriel Lizama /Liz Taylor), Dance the Kung Fu (Jamie Grefe), Khmeli potoli (Alexandre Koberidze), Harvester of Eyes (Mark Polonia), The Kiss of A Vampire (Richard D. Jensen), Sharks N Da Hood (Dustin Ferguson), Amityville La Llorona (Jamie Grefe), Red Sonja (M.J. Bassett), Narco Sharks (Gerardo Preciado), Cutter’s Club (Charles Band), Kamasutra Cowgirl (Jamie Grefe), Dungeons of Ecstasy (Charles Band), The Cemetery of Sainte-Colombe (Flo Mavy) Black Creek (Shannon Lanier), Great White Waters (Anthony C. Ferrante), Chupacabra vs. La Llorona (Jamie Grefe), Kaiju Glam Metal Shark Attack (Brett Kelly), Bikini Shark (E J Marshall), Un simple accident (Jafar Panahi), Blood of La Llorona (Jamie Grefe), Bigfoot: Blood on the Farm (Ashley Hays Wright), Voces de Luz (Gabriel Lizama /Liz Taylor), The Mastermind (Kelly Reichardt), Lizzie Borden Game (Calvin Morie McCarthy) y Amityverse (Chad M. Campbell, Curtis Everitt, Ron Ford, Evan Jacobs, Chad Knauer, Jt Kris, Josh Spiegel, Blaize Tudor, Douglas Waltz, Andy Wolf).

Top 5 peores:


5- Frankenstein (Double Dare You) Dir. Guillermo del Toro


Tardía autoindulgencia a base del reduccionismo autoral de una obra del canon a una lista de mercado con casillas tachadas: reducción de batallas filosóficas a temáticas redundantes explicadas por diálogos cursis infratelevisivos (“Tu eres el monstruo”), reducción de indagación de personajes a seudopsicologismo barato, reducción de la intertextualidad al escupimiento de referencias literarias bien trilladas (La biblia, el Ozymandias del esposo de la Mary Shelley, Milton), reducción del formalismo al seudobarroquismo de escaparate y elegancia de dirección de arte cara y relamida con códigos de color vulgarmente arbitrarios/pedantemente simbólicos, reducción del cine a una fotografía de época con cámara fantasma móvil suspendida y flotante con gran angular dizque-dramático/épico (¿y las posibilidades de la exploración dramática del espacio escenográfico o las de la articulación/análisis dentro del decoupage? Bien, gracias.), todo un indolente sistema sobrediseñado que termina en un infragótico espíritu de fallido romanticismo apagado y menguado que la entierra.

4-Superman (DC Studios) Dir. James Gunn


Inerte y perezosa colección de tres episodios de final de temporada de una hipotética serie de televisión de Superman con acción de videojuegos y chistoretes. El modelo MCU: televisión en la gran pantalla, ya no depende de códigos cinematográficos, sino que se hace de una cámara móvil que prácticamente se mueve con un joystick para llegar al ángulo más pintoresco en secuencias de acción, simplemente enseñando escenarios por computadora y eventos animados que se piensan chistosos o espectaculares (añade a eso el objetivo de cámara más horriblemente deformador para ser rebuscadamente "peculiar"). Un cine que prescinde del cine y de cualquier estética que este puede tener. Arcos y conflictos sin fermentar y simplones: ¿La respuesta de Gunn a la queja típica de Superman con respecto a sus poderes? Ponerlo golpeado en la primera escena para conseguir una vulnerabilidad barata sin pensar más allá, después procede a incorporar el cóctel típico del cine de formato Marvel/Disney y el intento liberal de “cine político” más gandalla y obsceno (otro refuerzo seguro y reconfortante para el público de lo que ya saben y creen).  

Atribuirle a este producto corporativo la etiqueta de “punk” es lo más horrible que Gunn ha hecho y la culminación de su deshonesta carrera.


3- ¡Qué huevos, Sofía! (Sastre Films) Dir. Carlos Santos


No es extraño que el director de las aborrecibles Chilangolandia (2021) y en especial Señora Influencer (2023) presente este alargado chascarrillo barato en entorno oficinista-godín cortado por el melodramatismo postizo supuestamente trágico con su devenir atropellado y seudohumorístico de broncas forzadas edulcorado con el énfasis torpe más degradante en su forma de comercial/anuncio televisivo en este envase normativo y vomitivo. Aunque no haya tanto desastre técnico o abyección pintoresca de lo social y cultural del “México contemporáneo” presente en anteriores cintas del director, aún así reina el anhelo por una supuesta “superación” de la comedia andrajosa mexicana por medio de los medios menos reflexivos posibles y el escarnio descuidado a todo lo que toca, más bien chistes de Sabadazo. La supuesta “elevación” de las aberraciones perpetradas por la comedia mexicana actual apenas existe en las mentes de los que creen en ese sinsentido de que hay un “autor subversivo” en el cine popular actual, ni hablar en el caso de México.  


2- Materialists (2AM-Killer Films) Dir. Celine Song


Repulsiva telenovela de clase media alta chic metropolitana que se sueña crítica y analítica pero en realidad regurgita preconcepciones ideológicas retrogradas y las escupe como herramienta narrativa inerte (el asalto sexual como instrumento para el argumento, la pobreza como miseria suavecita pero intolerable y no pertenecer a las convenciones de “belleza” visto como trasfondo trágico discapacitante) de la anteriormente y prematuramente galardonada directora surcoreana insípida Celine Song. Alérgica a sensibilidades cinematográficas legítimas, está rodada como subproducto televisivo desechable y queda a medias como comercial inmobiliario y departamental de la ostentosidad desperdiciada en el tratamiento desapasionado/indiferente de la directora, aniquilando indagación alguna o comentario, su fijación en las superficies materiales y el drama superficial entorpecedor la hacen algo honesta en su precariedad moral/espiritual materialista (en el sentido de bajeza frívola, no en el filosófico) que según esto denunciaba para empezar y la ponen unos peldaños más arriba en la escala de vileza que al Woody Allen (Vicky Cristina Barcelona) y a la Sofia Coppola (The Bling Ring) más purulentos y nauseabundos. Hipocresía inepta hasta la idiotez al conocer muy bien el mundo que dice criticar pero no a lo que lo rodea o a lo que lo intenta contraponer (delirando en cursis fantasías infrarománticas prehistóricas), ni mucho menos es capaz de desenredar las causas y motivos de la creación de este mundo comercial-amoroso más allá de los mensajitos y discursitos flojamente pensados. Mejor vean a Lubitsch, Fassbinder o a Tashlin.

1- Lilo & Stitch (Walt Disney Studios Motion Pictures) Dir. Dean Fleischer Camp


Para los que reconocimos el fiasco que fueron Alice in Wonderland (2010) o Maleficent (2014) y desde Cinderella (2015) hemos evadido sabiamente casi todos los refritos desalmados que Disney ha hecho, no puede ser esta la excepción a la regla de la ofensiva apelación a la nostalgia disfrazada de “elevación” a lo real de “peliculitas animadas” que irónicamente eran más maduras y estaban mejor confeccionadas que sus versiones en carne y hueso. Tal vez por su insípida dirección, sus desorientantes saltos de eje o su inexplicablemente mareante edición anti-continua, es toda una proeza terminar este remake de Lilo & Stitch, ya bien lobotomizada y extirpada de cualquier resonancia sentimental. Sus anteriores sorpresas son expuestas flojamente y vueltas subtramas atiborradas de información expositiva, porque dios no quiera que haya una narrativa con propósito presentándose disciplinadamente así como en la original (aceptable y eficaz animación infantil). Es triste que el cine popular haya caído tan bajo que cualquier subproducto televisivo del Disney Channel de hace veinte años tenga más valor que sus superproducciones actuales.      

Por poco pongo: Eddington (Ari Aster), Sirat (Oliver Laxe), Dreams (Michel Franco), Warfare (Ray Mendoza, Alex Garland), Wolf Man (Leigh Whannell), The Woman in the Yard (Jaume Collet-Serra), La hora de los valientes (Ariel Winograd), War of the Worlds (Rich Lee), Clown in a Cornfield (Eli Craig), I Know What You Did Last Summer (Jennifer Kaytin Robinson), Weapons (Zach Cregger), Bring Her Back (Michael Philippou, Danny Philippou), Hamnet (Chloé Zhao), 28 Years Later (Danny Boyle), Primitive War (Luke Sparke), Sinners (Ryan Coogler), Daehongsu (Kim Byung-woo), Karate Kid: Legends (Jonathan Entwistle), Until Dawn (David F. Sandberg), Death of a Unicorn (Alex Scharfman), Dracula (Luc Besson), Troll 2 (Roar Uthaug), Sweet Revenge (Mike P. Nelson), Silent Night, Deadly Night (Mike P. Nelson), Madea’s Destination Wedding (Tyler Perry), Train Dreams (Clint Bentley), The Bayou (Taneli Mustonen, Brad Watson), Dangerous Animals (Sean Byrne), Five Nights at Freddy’s 2 (Emma Tammi), Predator: Badlands (Dan Trachtenberg), Traumatika (Pierre Tsigaridis), Django Undisputed (Claudio Del Falco), O Agente Secreto (Kleber Mendonça Filho), A House of Dynamite (Kathryn Bigelow), The Ugly Stepsister (Emilie Blichfeldt), Reflet dans un diamant mort (Hélène Cattet, Bruno Forzani) y Wake Up Dead Man (Rian Johnson).

jueves, 5 de febrero de 2026

El iceberg de Ed Wood

Iceberg del infame cineasta Edward D. Wood Jr. 

El iceberg consiste en un formato de vídeo que habla de un tema que va por capas, comenzando por los puntos de conversación más conocidos y paulatinamente incrementando tanto el factor desconocido como perturbador. Después de ver muchos icebergs decidí hacer uno sobre un tema del que conozco bastante, eligiendo al director más maldito e incluso considerado como “el peor de todos los tiempos.” Edward y su historia dan mucho de qué hablar, así que veremos en este vídeo las historias y puntos importantes para entender su carrera y legado.  

Hubo muchas cosas que pude haber agregado pero no las consideré tan importantes. De todos modos el usuario LeafMad Media aportó otros datos que no están en vídeo. Aquí intenté alejarme de las típicas historias falsas y juicios de valor para enfocarme en dar una imagen más completa y verídica del cineasta, trabajando el terreno sobre el que construiré algunas de las cosas de las que pienso hablar en la posible crítica a las películas de Ed, aunque no sé cuando se haga ese vídeo. También quería introducir a gente nueva al director y su historia por primera vez, por eso también creo que funciona como una buena manera de entrar a este mundo.

jueves, 15 de enero de 2026

The Stuff (1985): El consumismo te consume |Análisis y critica

Más que una crítica, este es un análisis de The Stuff que hice particularmente porque muchos de los matices y las ideas plasmadas en la película han pasado mayormente desapercibidas debido a su presentación y envoltorio de “película rara de género ochentera” que ha precedido a la dimensión política y temática que alguien como Larry Cohen mínimo plantea e investiga en sus películas.

Es curioso ver las respuestas de ciertos “reseñadores” de YouTube ante el hecho de que se comente sobre la carga política de The Stuff, pues casi todos tienen una respuesta: “Dejemos de lado su mensaje y hablemos de la película”, cosa que es un disparate abominable (incluso el uso de la palabra “mensaje” ya me causa arcadas), pero que se produce por dos de los defectos más grandes en los que cae la “crítica” actual de cine:

1- Ver a lo político como algo independiente y extirpable de una película (tanto de forma y narrativa), como un accesorio o una decoración tan superflua e irrelevante que termina siendo prescindible al tener una discusión de ella. Por supuesto que también va de la mano con la trivialización de las “temáticas” por parte de estos mismos reseñadores. Esto es bastante conveniente para cineastas demagogos que buscan ser “políticos” por los medios menos políticos (Jordan Peele, Greta Gerwig, Sean Baker, Ari Aster, Robert Eggers, la lista es larga) pero que no le ayuda mucho a cineastas que integran la política de manera significativa a toda la estructura y construcción de su película (Larry Cohen, Jess Franco, Joe Dante, John Carpenter, Paul Verhoeven, Ulli Lommel y cualquier cineasta político que sí sea político y valga la pena).

2- Ver al objetivo de la crítica y el análisis crítico de una película como una persuasión o argumento de convencimiento para crear o cambiar una narrativa/agenda/consenso que se tiene sobre la película y hacer que todas las opiniones de ella se diluyan de manera generalizada en ese discurso (el efecto influencer) en vez del intento de la comprensión de la propia película y la proposición de una perspectiva propia, personal, y por ende diferente y que incita a la reflexión de lo que vemos en vez de confirmar prejuicios arbitrarios o heredados.

Todo esto al final es lo que impide que realmente se hable de la película de manera legítima y lo que lleva a algunas de las opiniones más nefastas que se pueden ver y leer sobre películas como The Stuff. Porque si no estás hablando de lo político en una película como esta, entonces no la viste, y si no la viste, no puedes hablar nada de ella.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Trilogía Prehysteria!: Dinosaurios miniatura y fantasía infantil |Critica

En este video finalmente pude tocar la marca Moonbeam de Charles Band, que era básicamente un Full Moon para audiencias menores de 15 años. No había mejor manera de empezar que con la trilogía Prehysteria que fue dirigida tanto por Band padre e hijo como por el confiable David DeCoteau en su última entrega. Quería mostrar otra cara de Full Moon, mostrar que existe una relación entre las historias infantiles (como aquello popular o comiquero) y la producción típica de Band (sino en contenido si en sensibilidad), algo que se puede olvidar cuando se ven las películas de terror/explotación del productor. Además, fue bueno identificar lo que hace a estas películas tan diferentes del producto mediocre infantil normativo y porque creo que siguen destacando como películas estrictamente de Full Moon.

miércoles, 22 de octubre de 2025

The Thing from Another World (1951) La cosa original (¿y la mejor?) |Crítica

El enigma de otro mundo (La cosa de otro mundo) fue una de las primeras películas populares de monstruos alienígenas invasores realizadas por Hollywood en los años cincuenta, volviéndose la piedra angular del género. Producida, supervisada y codirigida por el consentido de los Cahieristas Howard Hawks, la cinta es considerada como una de sus muchas incursiones a una variedad de géneros (tocó casi todos menos la comedia doméstica y el melodrama doméstico). No se puede dejar de mencionar que tiene una espléndida fotografía de Russell Harlan, efectiva música del gran Dimitri Tiomkin y excelente maquillaje de monstruo de Lee Greenway. 

Puede que haya sido ocultada en la cultura popular, particularmente por el remake de John Carpenter de 1982, pero aquí veremos porque es digna de recordarse y considerarla como un clásico. 

Adendum: A diferencia de lo que muchos pudieron pensar en los comentarios, no creo que haya comparación alguna entre las versiones de Hawks y Carpenter. De hecho, al volver a ver la de Carpenter también la encontré increíblemente fascinante. Si Hawks era un optimista y proponía una manera de vivir y de organizarse como sociedad, entonces Carpenter demuestra la incapacidad de la sociedad americana de su tiempo para lograr ese cometido, en donde el mal viene desde dentro, causando paranoia y cuestionando su ser.

miércoles, 15 de octubre de 2025

Raw Force (1982): Kung-fu, zombies y caníbales |Crítica

Disparatada obra de artes marciales y acción con muertos vivientes y monjes filipinos enfrentándose a gringos peleadores en este despampanante largometraje de principios de los ochenta. Una película que realmente merecía cierto reconocimiento por ser una de las más lisérgicas experiencias, repleta de sorpresas y pudiendo fusionar diversos elementos llamativos del cine de explotación o de género de su época con encanto inigualable.  


lunes, 22 de septiembre de 2025

Doble función: Skeeter (1993) & Mosquito (1995) |Critica

Dos cintas de monstruos del limbo noventero que agotaba todos sus trucos. Aquí veremos a una regurgitación del ecoterror más viejo y un homenaje emocionado al cine de monstruos. Las dos son muy interesantes por muchas razones. 

Tenía algunas reservaciones en cuanto a este vídeo, especialmente si hablamos de la crítica de Skeeter, ya que a simple vista uno puede pensar que “sobreanalizo” la película, pero en realidad considero que expliqué y justifiqué satisfactoriamente las ideas presentadas en el vídeo en sí, tanto con mis palabras como con las imágenes que seleccioné durante la edición, que después de todo para eso están los clips. El análisis toma en cuenta tanto los aspectos formales como los narrativos y la iconografía del género en la que apoya su discurso el filme. Aunque en retrospectiva, no debí asumir que todos sabían sobre el ecoterror y sus temáticas y tal vez debí de elaborar con un par de frases más mi análisis de la expresión formal de la película (por ejemplo, la colocación de los cuerpos sin vida, tanto de animales como de humanos muertos, en primer término en la composición de muchos de sus planos es una idea que noté después de hacer el vídeo pero que vale la pena mencionar) pero mayormente pienso que el vídeo se mantiene muy sólido.