jueves, 5 de febrero de 2026

El iceberg de Ed Wood

Iceberg del infame cineasta Edward D. Wood Jr. 

El iceberg consiste en un formato de vídeo que habla de un tema que va por capas, comenzando por los puntos de conversación más conocidos y paulatinamente incrementando tanto el factor desconocido como perturbador. Después de ver muchos icebergs decidí hacer uno sobre un tema del que conozco bastante, eligiendo al director más maldito e incluso considerado como “el peor de todos los tiempos.” Edward y su historia dan mucho de qué hablar, así que veremos en este vídeo las historias y puntos importantes para entender su carrera y legado.  

Hubo muchas cosas que pude haber agregado pero no las consideré tan importantes. De todos modos el usuario LeafMad Media aportó otros datos que no están en vídeo. Aquí intenté alejarme de las típicas historias falsas y juicios de valor para enfocarme en dar una imagen más completa y verídica del cineasta, trabajando el terreno sobre el que construiré algunas de las cosas de las que pienso hablar en la posible crítica a las películas de Ed, aunque no sé cuando se haga ese vídeo. También quería introducir a gente nueva al director y su historia por primera vez, por eso también creo que funciona como una buena manera de entrar a este mundo.

jueves, 15 de enero de 2026

The Stuff (1985): El consumismo te consume |Análisis y critica

Más que una crítica, este es un análisis de The Stuff que hice particularmente porque muchos de los matices y las ideas plasmadas en la película han pasado mayormente desapercibidas debido a su presentación y envoltorio de “película rara de género ochentera” que ha precedido a la dimensión política y temática que alguien como Larry Cohen mínimo plantea e investiga en sus películas.

Es curioso ver las respuestas de ciertos “reseñadores” de YouTube ante el hecho de que se comente sobre la carga política de The Stuff, pues casi todos tienen una respuesta: “Dejemos de lado su mensaje y hablemos de la película”, cosa que es un disparate abominable (incluso el uso de la palabra “mensaje” ya me causa arcadas), pero que se produce por dos de los defectos más grandes en los que cae la “crítica” actual de cine:

1- Ver a lo político como algo independiente y extirpable de una película (tanto de forma y narrativa), como un accesorio o una decoración tan superflua e irrelevante que termina siendo prescindible al tener una discusión de ella. Por supuesto que también va de la mano con la trivialización de las “temáticas” por parte de estos mismos reseñadores. Esto es bastante conveniente para cineastas demagógicos que buscan ser “políticos” por los medios menos políticos (Jordan Peele, Greta Gerwig, Sean Baker, Ari Aster, Robert Eggers, la lista es larga) pero que no le ayuda mucho a cineastas que integran la política de manera significativa a toda la estructura y construcción de su película (Larry Cohen, Jess Franco, Joe Dante, John Carpenter, Paul Verhoeven, Ulli Lommel y cualquier cineasta político que sí sea político y valga la pena).

2- Ver al objetivo de la crítica y el análisis crítico de una película como una persuasión o argumento de convencimiento para crear o cambiar una narrativa/agenda/consenso que se tiene sobre la película y hacer que todas las opiniones de ella se diluyan de manera generalizada en ese discurso (el efecto influencer) en vez del intento de la comprensión de la propia película y la proposición de una perspectiva propia, personal, y por ende diferente y que incita a la reflexión de lo que vemos en vez de confirmar prejuicios arbitrarios o heredados.

Todo esto al final es lo que impide que realmente se hable de la película de manera legítima y lo que lleva a algunas de las opiniones más nefastas que se pueden ver y leer sobre películas como The Stuff. Porque si no estás hablando de lo político en una película como esta, entonces no la viste, y si no la viste, no puedes hablar nada de ella.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Trilogía Prehysteria!: Dinosaurios miniatura y fantasía infantil |Critica

En este video finalmente pude tocar la marca Moonbeam de Charles Band, que era básicamente un Full Moon para audiencias menores de 15 años. No había mejor manera de empezar que con la trilogía Prehysteria que fue dirigida tanto por Band padre e hijo como por el confiable David DeCoteau en su última entrega. Quería mostrar otra cara de Full Moon, mostrar que existe una relación entre las historias infantiles (como aquello popular o comiquero) y la producción típica de Band (sino en contenido si en sensibilidad), algo que se puede olvidar cuando se ven las películas de terror/explotación del productor. Además, fue bueno identificar lo que hace a estas películas tan diferentes del producto mediocre infantil normativo y porque creo que siguen destacando como películas estrictamente de Full Moon.

miércoles, 22 de octubre de 2025

The Thing from Another World (1951) La cosa original (¿y la mejor?) |Crítica

El enigma de otro mundo (La cosa de otro mundo) fue una de las primeras películas populares de monstruos alienígenas invasores realizadas por Hollywood en los años cincuenta, volviéndose la piedra angular del género. Producida, supervisada y codirigida por el consentido de los Cahieristas Howard Hawks, la cinta es considerada como una de sus muchas incursiones a una variedad de géneros (tocó casi todos menos la comedia doméstica y el melodrama doméstico). No se puede dejar de mencionar que tiene una espléndida fotografía de Russell Harlan, efectiva música del gran Dimitri Tiomkin y excelente maquillaje de monstruo de Lee Greenway. 

Puede que haya sido ocultada en la cultura popular, particularmente por el remake de John Carpenter de 1982, pero aquí veremos porque es digna de recordarse y considerarla como un clásico. 

Adendum: A diferencia de lo que muchos pudieron pensar en los comentarios, no creo que haya comparación alguna entre las versiones de Hawks y Carpenter. De hecho, al volver a ver la de Carpenter también la encontré increíblemente fascinante. Si Hawks era un optimista y proponía una manera de vivir y de organizarse como sociedad, entonces Carpenter demuestra la incapacidad de la sociedad americana de su tiempo para lograr ese cometido, en donde el mal viene desde dentro, causando paranoia y cuestionando su ser.

miércoles, 15 de octubre de 2025

Raw Force (1982): Kung-fu, zombies y caníbales |Crítica

Disparatada obra de artes marciales y acción con muertos vivientes y monjes filipinos enfrentándose a gringos peleadores en este despampanante largometraje de principios de los ochenta. Una película que realmente merecía cierto reconocimiento por ser una de las más lisérgicas experiencias, repleta de sorpresas y pudiendo fusionar diversos elementos llamativos del cine de explotación o de género de su época con encanto inigualable.  


lunes, 22 de septiembre de 2025

Doble función: Skeeter (1993) & Mosquito (1995) |Critica

Dos cintas de monstruos del limbo noventero que agotaba todos sus trucos. Aquí veremos a una regurgitación del ecoterror más viejo y un homenaje emocionado al cine de monstruos. Las dos son muy interesantes por muchas razones. 

Tenía algunas reservaciones en cuanto a este vídeo, especialmente si hablamos de la crítica de Skeeter, ya que a simple vista uno puede pensar que “sobreanalizo” la película, pero en realidad considero que expliqué y justifiqué satisfactoriamente las ideas presentadas en el vídeo en sí, tanto con mis palabras como con las imágenes que seleccioné durante la edición, que después de todo para eso están los clips. El análisis toma en cuenta tanto los aspectos formales como los narrativos y la iconografía del género en la que apoya su discurso el filme. Aunque en retrospectiva, no debí asumir que todos sabían sobre el ecoterror y sus temáticas y tal vez debí de elaborar con un par de frases más mi análisis de la expresión formal de la película (por ejemplo, la colocación de los cuerpos sin vida, tanto de animales como de humanos muertos, en primer término en la composición de muchos de sus planos es una idea que noté después de hacer el vídeo pero que vale la pena mencionar) pero mayormente pienso que el vídeo se mantiene muy sólido.

viernes, 8 de agosto de 2025

Iceberg de las películas más odiadas ¿Por qué existen las películas repudiadas?

Este iceberg fue una excusa para ver algunas películas que tenía en mi lista, pero antes que nada lo usé para explorar el tema del cine odiado por las audiencias. Hasta donde pude di contexto, expliqué las críticas más normales a las cintas y ofrecí mi propia interpretación de ellas. Fue algo fructífero porque al final pude abarcar muchos campos, pero quisiera elaborar ciertos puntos en este post. Llegué a la conclusión de que hay tres maneras de que una película sea odiada, tres clasificaciones que de vez en cuando se cruzan: Películas de narración o formas poco convencionales, películas de narración o forma totalmente genéricas y películas sensibles al contexto.

-Películas con narración o forma poco convencionales: 

Cintas cuyos aspectos formales están totalmente alejados de las convenciones, ocasionando que el espectador común no pueda leer o "interpretar" las imágenes y el resultado es mayormente negativo. A su vez, una narrativa delirante y poco realista o poco verosímil puede considerarse como mala por el público. 

Ejemplos de ellas son: Manos, Plan 9 from Outer Space, Zaat, After Last Season, Troll 2, The Room, Birdemic, películas de Neil Breen y muchas de serie B o Z. 

Muchas de las cintas en este espacio son tachadas de "horribles" por su desviación en muchos aspectos del modelo dominante en la industria. Un ejemplo sería Troll 2 (1990) con su historia considerada como ridícula, saltos bruscos de tono, efectos considerados como baratos, sobreactuaciones o interpretaciones desganadas, etcétera. Todo esto la vuelve un objeto de burla por su misma naturaleza exagerada y que rechaza el raciocinio realista del cine actual, siendo casi totalmente artificial pero igualmente "cruda" o áspera en su artificio (algunos dirán que debido a su locura se ganó su gran seguimiento de culto). 

Surgieron también un par de casos en los que una película fue odiada por "abusar" de ciertas técnicas cinematográficas, como los zooms abundantes en Cañitas (2007) que supuestamente marearon a los espectadores, una queja poco frecuente incluso para cineastas que utilizan mucho esta técnica. Estos zooms parecen ser muy diferentes a los que usaría Jess Franco, quien usa un zoom lento para expresar una mirada voyerista y "dormir" a las audiencias con visuales que fluyen por su movimiento constante. Por otro lado, los zooms de Cañitas son siempre repentinos y rápidos, son de exclamación, y a pesar de que pueden lograr una uniformidad no parecen ser menos superficiales que otros zooms de exclamación como los de un cineasta popular al estilo de Tarantino o Edgar Wright (esto tendrá que corroborarse en algún futuro). 

Entre otras técnicas que resultaron odiadas tenemos a los planos aberrantes de Battlefield Earth (2000), cuyo análisis sería mucho más largo, así que por ahora dejémoslo en que fue criticada por usar esta técnica durante todo su desarrollo y no en secuencias clave como en una película más típica, una queja repetida en reseñas de Skull Forest (2012) también. Algo curioso es el caso de los planos aberrantes utilizados por Max Ophüls, lo menciono porque sus planos aberrantes tampoco son motivados (al menos no son motivados por un punto de incrementación dramática dentro de la historia o por alguna secuencia de pesadilla como suele ser usado el plano aberrante en películas genéricas) pero nadie lo critica por esto (mayormente porque no lo conocen). En todo caso, el análisis de cada película dejará ver la razón del uso de su técnica y por ahora nos importan las impresiones de las audiencias y no tanto el análisis crítico.

Como prueba de que no se busca juzgar a las películas dentro de esta categoría, diré que dentro de este campo encontramos a películas e incluso cineastas que antes se consideraban como ejemplos del cine "basura" (según gente como Pauline Kael) pero que tuvieron una reevaluación: cine de Hitchcock (Vértigo siendo el mejor ejemplo de narrativa y forma desaforadas que le dieron malas reseñas en su tiempo), Samuel Fuller, Douglas Sirk, Vittorio De Sica (A Place for Lovers incluso estuvo en el iceberg), Ishiro Honda (considerado por muchos como de los peores directores antes de ser rescatado por fans de Godzilla), Antonioni (cuyo filme, L'Avventura, fue abucheado durante su estreno), Roberto Rossellini (quien recibió muchas malas críticas después de su "etapa neorrealista"), Vincent Gallo y hasta David Lynch (no siempre fue "odiado" pero muchos críticos se oponían mucho a él y las audiencias tampoco eran mayormente amenas con el cineasta). 

Otro aspecto interesante es que el recibimiento de una película con forma alternativa depende mucho del contexto en el que se le introduce a la audiencia. La reevaluación de muchos cineastas mencionados en el párrafo anterior se introdujo en ambientes alternativos a pesar de la resistencia de los críticos oficialistas, hoy en día son introducidos a los jóvenes cinéfilos como los grandes maestros del cine cuando en su tiempo no pasaban de ser populares creadores de productos basura comerciales (en el mejor de los casos, mayormente esto aplica para los rescatados por Cahiers du cinema), lo que afecta a su percepción por parte de las generaciones posteriores. 

Mi punto es que cuando cierto estilo o construcción cinematográfica se sale de la zona de confort que tiene la audiencia general (siempre incluyo críticos en esta categoría porque son parte de la audiencia normal) es poco probable que el recibimiento sea positivo o que al menos no venga con mucha oposición intensa. Ocurre con cualquier cinta de “arte” independiente o incluso con películas de estilo particular de mayor presupuesto y nivel como lo fueron The Tree of Life (2011) o Gerry (2002) que tuvieron gran cantidad de detractores de parte de la audiencia (en el caso de Tree of Life muchos miembros del público incluso pidieron que les devolvieran su dinero). La diferencia radica en que la manera de presentar ciertas temáticas y las formas cinematográficas de las películas que sí lograron tener una reevaluación se apegan más a los modelos del arte “burgués” o “refinado” y por eso tuvieron cierta oportunidad de ser vistas con un nuevo lente o de llegar al público de nicho que si las entendía y valoraba, algo que difícilmente ocurre con cintas que no insisten en presentarse a sí mismas como “artísticas” porque no se toman tan enserio ellas mismas a pesar de tener mucho valor cinematográfico (como es la naturaleza de la serie B o películas de Hollywood “vulgares” como las de Paul Verhoeven, John Carpenter, Kevin Williamson, Wes Craven, Rob Zombie o M. Night Shyamalan).

Una película de "autor" o "experimental" dentro del contexto del cine de arte es vista con menos prejuicios que si se introduce en un contexto comercial o popular. Prueba de esto es la reseña de Wavelenght (1968) por parte de James Rolfe, quien la interpreta como un intento fallido de narrativa semi-convencional pero menciona ligeramente la experimentación de su forma y termina declarando que es la peor película de todos los tiempos, esta opinión negativa influyó en una gran cantidad de reseñas a la cinta, ahora criticada por su aparente confección pobre y experimentación supuestamente sin sentido. Una mezcla entre un emisor que no comprende a la película totalmente y la malinterpreta o la interpreta desde un punto de vista poco apropiado, y un receptor (su audiencia) que tampoco tiene las herramientas para analizarla y solo puede compararla con su idea de lo que debe de ser el cine (el modelo convencional), resulta en una acogida negativa. Ocurre lo mismo con películas presentadas en Mystery Science Theater 3000, libros de malas películas, premios a malas películas e incluso con canales de Youtube o blogs en donde se habla negativamente de películas que de por sí ya tenían cualidades desfavorables por su construcción poco convencional, ahora no tienen tan siquiera una oportunidad de ser analizadas favorablemente, pues son totalmente odiadas por tener estos mismos elementos divergentes. Es decir, mayormente la infamia de estos filmes se debe a que típicamente el hecho de que son diferentes al modelo dominante es lo que buscan resaltar los reseñadores de "cine malo" ya sea para hacer comedia o para solamente hablar de los “agujeros” de la trama u otro aspecto superficial. Encuentran las diferencias pero no saben leerlas o no cuestionan su razón de ser. 



-Películas con narración o forma genérica y sin alguna clase de invención: 

Se explica por sí solo. A pesar de que las reglas y las convenciones hacen que las audiencias se acostumbren a cierto "lenguaje" y de que las fórmulas narrativas ya conocidas son herramientas seguras, lo cierto es que pueden llegar a cansar a los consumidores de estos productos siempre bajo el modelo institucional de representación. Hasta cierto punto, las audiencias necesitan una dosis ligera de creatividad para realmente interesarse en un producto comercial. Existen películas que no añaden absolutamente nada a su lenguaje o relato, terminando en fórmulas de apariencia simple y genérica. 

Ejemplos: From Justin to Kelly, cintas odiadas de India, He's All That, comedias rutinarias de Adam Sandler, Emoji Movie, Mean girls 2, serie El Paseo, Chairman of the Board, Slenderman, Loco fin de semana, Expelled, Ace Ventura Jr, Christmas Vacation 2, United Passions, etc...

Habiendo dicho esto, muchas películas de forma excéntrica pueden parecerles genéricas a ciertas personas si su subversión es sutil y otras obras de apariencia poco innovativa suelen tener un muy buen recibimiento por este mismo apego al modelo popular (hay películas amadas y taquilleras que ofrecen poco nuevo). Así que tendrá que depender de la película en sí y de la percepción de cada espectador. 


-Películas sensibles al contexto: 

Estas películas son odiadas por razones un tanto ajenas a las de los primeros dos tipos pero, como dije anteriormente, las tres suelen embrollarse de vez en cuando. A estas cintas mayormente las odian porque su temática es considerada ofensiva, nefasta o mal manejada, su ideología se ve como absurda por gran sector del público, puede ser odiada también porque uno de los responsables de la película sufrió de alguna polémica o porque alguien involucrado en el proyecto es tan popular que la película se ve como un producto de su vanidad. 

Ejemplos son: el cine de Paco del Toro, The Conqueror, Music, Black Christmas, cine de Daniel Farrands, 365 Days, Gigli, Spice World, Glitter, cine cristiano, cine Nazi, etc... 

Buena parte de su mal recibimiento puede deberse a una mezcla entre las dos anteriores. Por ejemplo, Pink… El rosa no es como lo pintan (2016) es una cinta criticada por ser desmañada y de construcción cruda pero mayormente fue polémica debido a su acercamiento a su temática principal, más que por la percepción de su calidad (aunque todas las reseñas que existen mencionan esto último).

Difícilmente puedo decir que estas categorías son nuevas o invención mía, pero no hay demasiados intentos por explicar el odio de las cintas sin antes juzgarlas o darles etiquetas, ya saben, tacharlas de "tan malas que son buenas" o de "tan malas que son malas" entre otras cosas así. Por lo que puede ser útil si buscamos acercarnos a la raíz del asunto más allá de juicios de valor, que a pesar de que no tienen nada de malo estos pueden llegar a estorbar.