Un vistazo a una película de culto ochentera. La crítica social a la élite combinada con el body horror extremo de la mano de Brian Yuzna.
Aquí tenemos un vídeo ligeramente más "sofisticado" con todo y análisis sociopolítico de la cinta, tal vez no tan elaborado como podría hacerse de ser un vídeo exhaustivo pero creo que es lo suficientemente sustancial para que las ideas de la cinta sean comprendidas por quienes vean el vídeo.
Considero que por esto mismo puede ser un buen punto inicial para interpretaciones más grandes y largas de la cinta, pero parte de lo interesante de este vídeo es que es una de las pocas críticas en español de ella que se pueden encontrar en YouTube (solo había resúmenes), por eso pensaba que era necesario iniciar la conversación de algún modo aunque la cinta es tan obvia que no es realmente refrescante verla como una obra antisistema sobre las clases sociales, pero sí es curioso observar cómo reconfigura los códigos y procedimientos de la fórmula del terror para usarlos como parte de su sátira: los ricos como grotescos monstruos, la falta de interés en las preocupaciones burguesas en cuanto al relato refinado, un rechazo del racionalismo cartesiano en el arte (por eso su uso de imágenes surrealistas y lo ilógico de su concepto), una trama de misterio/terror que gira entorno al descubrimiento por parte del protagonista de la conspiración de los ricos de comerse a los pobres ahora vista como la historia de un privilegiado descubriendo el sistema que le rodea, entre otros.
Después del casi absoluto fracaso de los Deadly 10 debido a la pandemia y a diversos problemas de producción (aunque muchas de estas películas no se han cancelado sino retrasado solamente) viene otra línea de películas baratas que encajan perfectamente con las producciones de terror, ciencia ficción y fantasía de la casa productora, pero según Charles Band estas nuevas obras serán mucho más violentas, oscuras y se inspiran directamente en sensibilidades estéticas y temáticas del pulp de antaño ahora aplicadas a producciones con la visión de cineastas recurrentes de Full Moon.
Hombres lobo hechos por computadora, muertos vivientes hoteleros, criaturas victorianas con tentáculos, streamers asesinos y nuevas versiones de personajes pulp clásicos. Estas diez nuevas películas presentarán todo tipo de monstruos y temas, a veces con un enfoque moderno utilizando redes sociales y cultura influencer.
-Quadrant
-Death Streamer
-Subscriber
-Subhuman
-Bad CGI Werewolves!
-Zombie Hotel
-Surprise Party
-The Lost Girl’s Private Diary
-Svengali 2024
-Hourglass
Como puedes ver, los pósters son hechos por IA, no se sabe si serán los finales o si harán afiches más tradicionales después. A decir verdad, la mayoría de las películas que produce Full Moon comienzan como ilustraciones que inspiran la creación de la película, así que supongo que ocurre lo mismo aquí, solo que Band ya no tiene que contratar a un artista para tener este borrador o concepto de prueba de la película, imagino que lo guarda para el arte final.
Actualmente, ya se tienen nuevas fotografías del set donde se filma la primera parte de este nuevo ciclo, Quadrant. Band ha dicho que se tienen planes de lanzar dos versiones de cada una de las películas, una a color y otra en blanco y negro. No solo eso, sino que también tendrán lanzamientos en VHS para coleccionistas.
Lo más probable es que pronto tengamos un tráiler o un avance de Quadrant, la cual posiblemente se estrene a mediados del año. Veremos que tan interesantes pueden ser estás películas y que directores se encargan de realizarlas
Una crítica a una cinta de terror y ciencia ficción que mezcla elementos del cine cincuentero de género con el terror clásico de hombres lobo. Una de las tantas producciones del rey de la serie B: Sam Katzman.
Este vídeo analiza una de las pocas películas de monstruos tradicionales o clásicos en los años cincuenta, hablando sobre cómo se le da un giro acorde a las temáticas cinematográficas de su tiempo y también doy una interpretación narrativa y ligeramente formal de su relato contado de manera muy clásica.
Debo confesar que cuando vi la película por primera vez se me hizo muy rutinaria y poco especial, pero cuando le di otro vistazo para este vídeo en el 2022 pude valorarla y me pareció fascinante. Algo que suele pasar mucho en el canal. En este vídeo todavía caigo en frases reduccionistas con solo opinión o juicios de valor (que no tienen nada de malo por si solos), así que me encontraba progresando y aspirando (hasta el día de hoy) a un tipo de escritura más elocuente y articulada. Habiendo dicho eso, y a diferencia de la gran mayoría de vídeos anteriores a este, creo que se mantiene bastante sólido.
De la mano de la satánica Televisa viene Pinches Momias, la nueva versión de la leyenda macabrona que se ha vuelto parte de la cultura mexicana. El descuido por el prójimo a favor de la ganancia económica dio luz a las momias de Guanajuato reales pero el verdadero terror viene en forma de esta horripilantemente convencional serie que fue directo a Vix el primero de septiembre del 2023.
La premisa es el reciclado concepto de una pandilla de chamacos (con todo y sus estereotipos subvertidos, que se han vuelto estereotipos por sí mismos) batallando contra un grupo de criaturas infernales. En este caso los protagonistas son unos malandritos de Guadalajara que se la pasan estafando turistas desprevenidos que vienen a ver los famosos restos momificados, pero el destino se las devuelve cuando accidentalmente despiertan por medio de un forzado ritual a las putrefactas momias, desencadenando situaciones y eventos medio graciosillos impulsados por mitología extensa no merecida e interacciones incómodas entre personajes pusilánimes de motivación arbitraria, con todo y el pueril romance vacío, antagonistas criminales más cabrones que los cabroncitos, el desafío a las autoridades y las babosaditas tiernas como la momia bebé que le tiraba a ser un Baby Yoda de cuarta.
Esta regurgitación de Monster Squad (1987), o incluso de ejemplos más ínfimos como Super 8 (2011), Paranorman (2012), Goosebumps (2015), It (2017), Stranger Things (2016) y Attack the Block (2011) no es nada más que una fusilada idea degradada hasta llegar a los tropos Gooniescos de una nefasta historia infantiloide que haría eyacular al nostalfílico Spielberg, con toda la superficial adoración por los clichés ochenteros del cine actual, mezclado con una tosca y falsa fachada de barrio mexicano que tanto se empeñan en replicar las producciones nacionales modernas sin mucha efectividad debido a su nulo filo e insinceridad. Lenguaje soez y referencias autoconscientes adornan un guion despistado que juega seguro y sin interés narrativo.
Su mayor defecto está en no tener nada que aportar, decir o recordar. Se pierde en el mar de tediosas tramas atiborradas que presenta sin gancho ni carisma, además de las abundantes referencias y aborrecible consciencia de la cultura pop por parte de sus personajes. En comparación con trabajos anteriores que presentaban a los monstruos del título, carece de la avidez de llegar al delirio formalista de las producciones de Rogelio Agrasánchez con sus casposas películas de acartonados pero coloridos luchadores enfrentando a las cutres momias roñosas de Guanajuato en su tríptico de culto (Las momias de Guanajuato, El robo de las momias de Guanajuato y El castillo de las momias de Guanajuato), aquí el conformismo y la falta de ideas originales es evidente. Es menos Chabelo y Pepito contra los Monstruos (1973), debido a la falta de regocijo en lo infantil, y más un intento burdo de actualizar un concepto trillado que no necesitaba de una revisión moderna porque solo existe y se beneficia de una suspensión no solo de la incredulidad sino también de las ideas tradicionales del cine mainstream o normalito, así que un acercamiento oficialista, seguro y blando no es acertado. Aunque después de todo, ese es el foso en el que caen la gran mayoría de obras actuales de esta índole. Más efectivo fue el tributo artificioso y camp de Jeff Burr y Chip Gubera con Mil Máscaras contra la momia azteca (2007) el cual estaba confeccionado por el nicho para el nicho.
Pese a lo agringada que resulta esto no le quita el nopal de la frente pero obstruye la sinceridad. Parte de esto puede ser debido a la constante e intrusiva americanización de la cultura mexicana a partir de los sesenta pero termina nulificando cualquier peculiaridad o carisma que pudo haber tenido la producción, decayendo hasta ser una plasta de componentes quemados y cansinos que ya se sienten flojos después de la constante explotación del potencial de esta premisa en infinidad de terror insulso moderno que recae en el homenaje "retro" para disfrazar su estancamiento creativo y tal vez su falta de interés en el resto de la extensa filmografía mundial existente.
Tal vez notes que no he hablado mucho de su historia o personajes hasta el punto de omitir sus nombres o momentos específicos, pero eso es porque no interesan a nadie. Tampoco me molesto en hablar de la forma cinematográfica porque tampoco es de interés y cualquier análisis resultaría en desmenuzar una construcción reducida y pobre. Mediocridad es la palabra del día, los artesanos de efectos especiales y técnicos de la producción dieron lo mejor de sí pero los creativos estuvieron en piloto automático. No se puede esperar más del director de churros infumables como Cindy la regia (2020) y Hasta que la boda nos separe (2018), quien se recarga en los chistes facilones y mamones acordes a sus sensibilidades nacoburguesas.
Hay un errado sentimiento de vergüenza por parte del mexicano al ver las estrafalarias producciones de Agrasánchez y sus momias, mayormente porque no existe obra oficialista que se asemeje en locura y espíritu. Las momias de Guanajuato (1972) con sus visuales deformadas por el constante uso del objetivo gran angular, los excéntricos encuadres y ángulos raros enfocándose en mitificar por medio de la cámara a sus sujetos (tanto a los heroicos luchadores como a sus diabólicos enemigos), transmitían un etéreo sentimiento irreal que es difícil de replicar, una delirante pieza puramente cinematográfica sin igual. El veterano Federico Curiel (así como los otros excepcionales directores del cine fantástico mexicano) encontró libertad en los paupérrimos proyectos de género que le encargaban, nunca se olvidarán esas esplendorosas películas que entendían el uso y el valor de todos los elementos que constituyen la realización de una cinta, si, comercial y de género, pero sin caer en la masa genérica. Todo lo contrario a Pinches Momias.
Mejor vean esta película y sus secuelas del mismo productor.
Tal vez muchos ya lo han inferido, pero la casa productora Full Moon ha explotado sus propiedades más famosas desde hace algunos años, siendo Demonic Toys la franquicia que han intentado revivir en estos últimos tiempos. Así que Charles Band contrató al director y actor William Butler, debido a que le agrada su particular sensibilidad artística, para encargarse de las nuevas producciones, él anteriormente había encabezado proyectos como dos secuelas de dulce macabro (Gingerdead Man 2 y 3) y Demonic Toys 2: Personal Demons (2010).
William Butler.
La primera de esta nueva serie, Baby Oopsie (2021), fue una agraciada y sólida adición al terror raro actual, buscando transgredir en varios sentidos el estado del terror moderno con una cinta camp sinvergüenza.
En el 2022 se estrenó en su plataforma una serie secuela que nos presentaba más aventuras de nuestra protagonista, Sybil, la coleccionista de muñecas, y su fiel compañero, combatiendo las fuerzas del mal en forma de inocentes juguetes asesinos.
Para este punto, toda esa cursilería y extravagancia chusca pseudo-casposa fue estirada tanto que ahora ha quedado guanga, su tono divertido es neutralizado por una trama alargada y sin interés dramático, a diferencia de la historia más personal conducida por la protagonista de la primera, aquí todo está tan disperso y desarticulado que parece aleatorio, lo que podría jugar a su favor o en contra.
Una serie simplemente irregular, pero algo chistosa y ocasionalmente satisfactoria en sus diversiones convencionales del terror, como en sus eficaces muertes y sus bien logrados efectos especiales.
No obstante, el estandarte más sólido no llegaría hasta 2023 con Demonic Toys: Jack Attack, la cual trata sobre una tímida y muda adolescente llegando a su nueva casa después de quedar perturbada por un violento evento que la traumatizó, recibiendo por correo el infame Jack in the Box de Demonic Toys. Estamos ante un spin off tanto de la serie pasada, como de las películas clásicas que todos conocemos, era inevitable que Jack tuviera su propia película, considerando su popularidad entre los fans.
Sigue muy en línea con el estilo planteado en la primera entrada actual que Butler introdujo a la saga, esta estética digital con ciertos toques artificiosos y efectos de calidad artesanal bien implementados pero finalmente baratos, intentando capturar el camp más cursi y extravagante de David DeCoteau, mientras que al mismo tiempo estructurando la película con las tramas trilladas pero con potencial del Full Moon noventero de antaño, resultando en una delirante experiencia esquizofrénica que curiosamente satisface por ambos lados.
Para este punto, a Butler se le acabaron los personajes en los que estaba interesado, así que confeccionó una historia superficial y esquelética, siendo esta la clave de su funcionalidad, pues a diferencia del mal terror trillado se va por el camino de la buena fórmula reconocible, en Jack Attack esta explotada trama familiar es un curioso sketch burdo, usado como excusa para presentar sobre él sus deschavetadas secuencias de horror cutre.
Dentro de sus virtudes encontramos divertidas y grotescas muertes de ejecución dinámica, además de constante acción de muñecos que te mantiene enganchado, incluso durante su insulso y plano drama, el cual es de poco o nulo interés para el director.
Los pequeños guiños autoconscientes, ciertos chistes paródicos, como las fáciles burlas a las redes sociales e influencers, así como una edición apresurada por la falta de ambición de sus realizadores, la pueden volver desconcertante para el público general pues está totalmente desconectada con la sensibilidad de producto procesado que nos ha impuesto el cine mainstream, apostando por una grata experiencia sin las pretensiones vacías del cine mediocre.
Su ágil y acelerado ritmo, ayudado por una miserable duración de cincuenta minutos, obligó al cineasta a economizar todos los aspectos posibles desde su pusilánime historia hasta sus crudas visuales y desarticulada edición, cualquier convención tradicional no toma ni la más mínima importancia a la hora de realizar estos trabajos de poca monta, optando por descuidar las bases del entretenimiento comercial esperado, es cautivante por ser una desinteresada aproximación al cine oficialista, es el tipo de serie B que logra lo increíble apartando las distracciones típicas.
Después de todo, ese puede ser en resumidas cuentas lo seductivo de la serie B, estas producciones industriales rápidas que nos muestran todos los lados del cine, desde lo más comercial hasta su inexplicable atractivo artístico para nada conformista.
Hoy en día, Full Moon trabaja de manera reminiscente a una casa productora de serie B verdadera, de los treintas y cuarentas, en la época donde los estudios grandes producían estas cintas de manera barata y rápida, lo que suponía una especie de entrenamiento formal que agilizaba las habilidades de sus realizadores algo que no se ve mucho hoy en día, la diferencia es que aquí tenemos a otro ejemplo de veteranos manteniéndose vivos en una industria cambiante con un modelo nuevo de realización, así como de distribución, lo que los está obligando a experimentar y reinventarse, aunque tomando como influencia las antiguas prácticas clásicas.
Estas secuelas y nuevas adiciones al catálogo de la compañía pueden no ser necesariamente lo que muchos esperaban, pero se mantienen destacables debido a que fundamentalmente están bien encaminadas hacia un cine lúdico e imaginativo, lo que ha mantenido a Charles Band y a su gente siempre fascinantes.
Ejemplos de producciones modernas de Full Moon por cineastas veteranos.
El futuro de esta admirada compañía es incierto pero potencialmente rico, las ideas abundan y el desgraciado jefe a la cabeza siempre tiene proyectos en mente. Espero con ansias más de ellos, ya que, como el cine de serie B, Full Moon nunca morirá.
Buenas noticias para los fans del cine de serie B. El pasado 22 de septiembre la compañía Vinegar Syndrome anunció que lazará una colección de títulos perdidos o anteriormente almacenados y fuera del alcance del público general, entre ellos, filmes buscados arduamente por fanáticos del cine underground. Películas de figuras clave de la explotación barata, rarezas que se manifiestan de la nada y filmes de culto que se perdieron solo para resurgir aquí.
Veamos cuales son estas buscadas películas:
1- No Tears for the Damned (1968) A.K.A The Las Vegas Strangler
Esta película es una roughie (pornografía soft con violencia) con un guion de Oliver Drake (escritor de westerns y películas de serie B de terror durante los 40’s y 50’s), que trata sobre un hombre lunático (Robert Dix) con problemas con su madre que sale a la calle a asesinar prostitutas y homosexuales. Considerada perdida hasta el lanzamiento de este box set.
2- Beware the Black Widow (1968)
Una figura encapuchada, conocida como La viuda negra, asesina a peligrosos mafiosos en este misterio nudie dirigido por Larry Crane. Esta cinta fue estrenada en una doble función con The Wild Affair y dejó de circular en 1971, hasta este momento se consideraba perdida.
3-Deep Inside (1968)
Dirigida por Joseph W. Sarno, esta cinta de sexploitation mostraba las desventuras eróticas de un grupo de mujeres manipuladas por su fría líder, Millicent, hasta llegar a niveles criminales.
Sarno era considerado como un genio de la explotación erótica y ganó éxito con dramas psicosexuales como Confessions of a Young American Housewife de 1974, siendo Deep Inside una de sus cintas más desconocidas y menos vistas. Estaba perdida hasta ahora.
4-Violated! (1975)
Albert Zugsmith es una figura un tanto olvidada, fue un productor de serie B que nos trajo obras como Touch of Evil (1958) de Orson Welles y dirigió él mismo algunas películas en México, entre ellas El Cuarto Chino (1968) y El pistolero fantasma (1970).
La última película de este cineasta fue este lujurioso filme de nombre tan sucio y podrido como se puede esperar, que trata sobre un violador en serie que comete crímenes por las calles de Hollywood. La cinta fue protagonizada por Rene Bond, una figura famosa en el mundo del cine para adultos de esos años y frecuente colaboradora de Ed Wood.
5-Barbara (1970)
Esta cinta muestra la escapada erótica de Barbara en Fire Island, teniendo sexo con una variedad de personas, seduce a su hermano y busca convertir a sus padres a este modo de vida.
Es probable que se haya perdido debido a su concepto tan poco agradable y tabú, pues esta cinta que vino de la nada se perdió desde su estreno hasta recientemente.
6-Red Midnight (No lanzada oficialmente)
Esta insólita producción microscópica es algo misteriosa, sus creadores no tienen otros créditos y no hay información verificable en internet sobre ella. Supuestamente es una cinta sobre el holocausto nuclear, así que es probable que se haya producido en los 60’s.
7-The Last of the American Hoboes (1967) A.K.A The Last American Hobo
Esta película de Titus Moede explora la vida del vagabundo americano, una mirada a un mundillo olvidado y marginado. Cuenta con actuaciones de iconos de la serie B como Coleman Francis (quién también mostraba cierto panorama mugriento de America en sus cintas) y Bruno VeSota (actor y director de calibre schlockesco). Originalmente fue lanzada en baja calidad por Grindhouse Releasing pero ahora parece que tendremos una versión en mejor calidad sacada de un negativo original.
8-What's Love (1987)
Hay nula información sobre esta película pornográfica que es descrita como una historia erótica de moralidad. Solo se sabe que Carlos Tobalina fue el director, un cineasta de origen peruano que vivía en California haciendo porno barato. Su cinta más infame es el thriller sórdido titulado Flesh and Bullets (1985).
9-Voodoo Heartbeat (1975) A.K.A The Sex Serum of Dr. Blake
Mucho se ha hablado de esta infame película de serie B (tal vez Z) hasta el punto de que he hablado de ella en mi sección de El Cine Oculto y tiene su propia entrada en la Wiki de Lost media en español, así que ahí puedes encontrar más información. Solo diré que por mucho tiempo solo se tenía el trailer de esta película y era muy buscada por adeptos al cine psicotrónico. Ahora mismo ya tendremos una copia en gran calidad y en su versión sin cortes.
10- The Rare Blue Apes of Cannibal Isle (1975) A.K.A The Pirates of Cannibal Isle, Cap’n Krock and the Rare Blue Apes
Aquí tenemos a lo que se describe usualmente como combustible de pesadilla infantil. Una película que muchos aseguran haber visto durante sus años de circulación en matinées infantiles y que los perturbó. Supuestamente tiene marionetas por el titiritero australiano Peter Scriven.
No se tiene mucha información, solo se sabe que es un show musical para niños, posiblemente al estilo de Fun in Balloon Land (1965) o Santa and the Ice Cream Bunny (1972), tanto en su valor de locura como de ridiculez delirante. Después de todo, es del director de la extraña Alice in Acidland (1969), así que podríamos esperar algo similar enfocada a corromper al público infantil.
Ahora mismo se puede apartar y pedir la colección en el sitio web de Vinegar Syndrome, pero no se enviarán hasta el día de acción de gracias. Contiene ensayos y escritos por parte de críticos e historiadores que nos dan información sobre estas películas, también tiene el documental Against the Grain, el cual explora la labor de preservación y las exhaustivas restauraciones cinematográficas hechas por compañías distribuidoras como Vinegar, así como sus contribuciones a la historia del cine.
Sin dudas estos han sido grandes descubrimientos que deleitarán a los fans que buscaban estos filmes desde hace años, incluso puede que sean del agrado de quienes no conocían de la existencia de estos largometrajes enterrados en las arenas del tiempo.